Se ha convertido en una de las piezas más imprescindibles del ecosistema de Hansi Flick. La historia de Eric Garcia no deja de ser curiosa y meritoria, puesto que hasta en dos ocasiones la temporada anterior tuvo pie y medio fuera del Barça. Solo las circunstancias y la mano de del técnico alemán evitaron lo inevitable.
De hecho, hace poco más de un año, en pleno mes de enero, Hansi tuvo una conversación sincera y directa con el zaguero de Martorell para pedirle que se quedara. Lo convenció transmitiéndole que iba a tener oportunidades, que su momento iba a llegar. Y que no podía salir de un grupo de jugadores que iban a ganar títulos y a pelear por doto. Y así fue. Punto por punto.
Un ascenso a base de picar piedra
Desde ese mes de enero Eric no ha hecho más que ganar ascendencia y relevancia dentro del engranaje defensivo de Hansi. Se ha tornado un multiusos, un perfil de futbolista capaz de rendir bien en cualquier posición y que muy raramente te baja del 6-7 sobre 10 de calificación. Y eso es oro para un técnico que debe lidiar con bajas inesperadas y con un sinfín de infortunios durante la temporada.
Tal ha sido la continuidad y fiabilidad de Eric Garcia que el de este sábado ante el Villarreal fue el partido número 82 yendo convocado de forma consecutiva de Eric (todos desde el 26 de noviembre de 2024). 82 encuentros seguidos pudiendo ser citado por Flick. Brutal.
Una racha asombrosa
No es menos llamativo el número de partidos seguidos participando. 59. Todos desde el 11 de marzo pasado. Casi un año entero. Lo que habla maravillas de su estado físico (un año sin estar de baja médica) y de su cabeza, puesto que en todo este tiempo no ha sido expulsado ni ha cumplido ciclo de amarillas.
Hasta ahora. Este martes 3 de marzo será el primer encuentro de los últimos 83 en el que no podrá estar disponible para Hansi Flick. La roja que vio en la ida de semifinales de Copa del Rey ante el Atlético lo imposibilita. El fin de una de las rachas más asombrosas de la historia del Barça, sin duda.