Kenny Williams ya está en la Isla. El flamante fichaje de La Laguna Tenerife para lo que resta de temporada aterrizó ayer en territorio insular, posó sonriente con una bufanda del CB Canarias y lanzó sus primeros mensajes como «orgulloso» aurinegro. El estadounidense celebró haber recalado en «uno de los mejores equipos de Europa».
El escolta natural de Virginia arrancó su intervención resaltando lo «orgulloso» que se siente tras su llegada al combinado canarista y lo «agradecido» que está por la oportunidad que se le ha brindado. Seguidamente, Williams se deshizo en elogios hacia su nuevo equipo, al que sitúa en la élite continental. «Sé que este es uno de los mejores clubes, no solo de España o de la Basketball Champions League, sino también de toda Europa», manifestó.
Conoce bien al Canarias
El americano, que pasó por el Herzliya israelí, así como los griegos Kolossos Rodas, AEK Athenas y Peristeri –acumula cuatro años de experiencia en el país heleno–, conoce de primera mano al cuadro dirigido por Txus Vidorreta al haberse enfrentado al Canarias hasta en tres ocasiones de la edición 23/24 de la Basketball Champions League. Lo hizo con el Peristeri, tanto en el Round of 16 como en el partido de semifinales de la Final Four de Belgrado (La Laguna Tenerife superó a los griegos en primera instancia, pero cayó en la final contra Unicaja).
De esta manera, no sorprende que Kenny destacase la calidad ofensiva del juego aurinegro. «La Laguna Tenerife tiene un gran ataque en el que todos los jugadores tocan la pelota, lo que creo que juega a favor de mis puntos fuertes, así que creo que podré adaptarme y encajar». Para muestra de su destacado potencial ofensivo, los 25 puntos que anotó en el Santiago Martín en la citada 23/24 y los 18 que firmó, también contra el Canarias, en Atenas. En ambos destacó su acierto desde el triple (5/6 en la Isla y 3/5 en Grecia).
Un jugador de equipo
No obstante, Wiliams se define como un jugador de equipo que intenta hacer «todo lo posible para ganar». «Algunas noches pueden ser 15 o 20 puntos y otras quizá solo cinco, pero intento influir en el juego en diferentes facetas, así que no me encasillo. Lo que intento es jugar duro porque lo único que quiero es ganar. Eso es todo lo que quiero y, al final del día, lo único que importa», advierte. Discurso, el suyo, de los que gustan a los entrenadores.
Su último mensaje, antes de despedir con el tradicional ¡Vamos, Canarias!, es toda una declaración de intenciones. Recuperado de una lesión de rodilla que le había dejado en blanco en el primer tramo de temporada, llega ahora con todas las ganas del mundo. «Soy alguien que juega al máximo en cada posesión que puedo. Estoy deseando aprovechar esta oportunidad y demostrar al staff y al club que tomaron la decisión correcta con mi fichaje».