El arbitraje español fue foco de críticas una vez más a raíz de un error en el partido entre la Atalanta y el Borussia Dortmund, en los playoffs de la Champions League, en el que el árbitro José María Sánchez Martínez tuvo que ser auxiliado por el VAR para corregir su decisión en una jugada que sentenció la clasificación de la Atalanta.
Ya en el tiempo de compensación, Nikola Krstović (Atalanta) se perfilaba para rematar un centro y al bajar la cabeza para hacerlo, se encontró con el botín de Ramy Bensebaini (Borussia Dortmund) y fue directo al suelo con una cortada en la frente.
Pese a ver la jugada de frente, Sánchez Martínez no sancionó falta alguna en la jugada y por el contrario, señalaba que la Atalanta cobraría un tiro de esquina. No habían ni revisado a Krstović, aún sobre el césped, cuando sus compañeros corrieron a reclamarle al colegiado su decisión, a la vez que este les pedía calma mientras ya se comunicaba con los árbitros en la sala del VAR.
En manos del VAR
Curiosamente, quienes auxiliaron a Sánchez Martínez en el VAR fueron sus compatriotas Guillermo Cuadra Fernández y Carlos del Cerro Grande (asistente). Después de incitarlo a revisar la jugada, lo cual realizó en tan solo 20 segundos, sancionó el penalti a favor de la Atalanta y la expulsión de Bensebaini.
Con la presión de tener la clasificación a los octavos de final en su poder, Lazar Samardžić clavó un inatajable penal al ángulo para poner el 4-1 en el marcador y darle la clasificación a la Atalanta por un marcador global de 4-3.
Criticado en redes
Aún tras la corrección del error, la decisión inicial de Sánchez Martínez ha generado polémica por tratarse de una patada a la cabeza que no sancionó tras ver la jugada totalmente de frente, atrayendo críticas en redes sociales, tanto a su figura como al nivel del arbitraje español.
El propio Krstović se manifestó a su manera, pues aunque no se dirigió directamente al colegiado, ni reclamó posteriormente esta decisión; compartió a través de su cuenta de Instagram una imagen con la herida proferida por la patada de Bensebaini.