En un comunicado emitido este viernes, el CA Osasuna ha anunciado que ha decidido personarse como acusación particular en la causa judicial que se abrirá tras los incidentes registrados al término del encuentro frente al Real Madrid, disputado el pasado sábado en el estadio de El Sadar.
La entidad navarra considera que su comparecencia en el procedimiento es la vía adecuada para salvaguardar los derechos de sus socios y socias. En el escrito, el club subraya que no respalda ningún tipo de insulto, agresión o comportamiento violento y que actuará con firmeza ante este tipo de conductas. No obstante, también defenderá a sus aficionados en el caso de que se hayan visto vulnerados sus derechos.
"En este sentido, la entidad, dentro de la investigación interna que está llevando a cabo, ha solicitado el visionado de las cámaras instaladas en el estadio de El Sadar, ya que considera que son fundamentales para reconstruir adecuadamente los hechos y determinar si existen o no responsabilidades", dice el comunicado.
El club afirma que "solo dispone de imágenes de cámaras de vigilancia de las instalaciones, pero no tiene acceso a aquellas cámaras instaladas tanto en pasillos, vomitorios como en la propia grada, que son responsabilidad de Policía Nacional", añade. "El club ha visto denegada de momento su solicitud de acceder a esas imágenes, que son cruciales para determinar cómo reaccionaron todos los actores involucrados en las desproporcionadas escenas que se vivieron tras el encuentro, por lo que solicitará ser parte del proceso judicial como acusación particular en defensa de sus derechos y los de sus socios".
Sadar Bizirik pide la retirada de la Policía Nacional del estadio
Por su parte, el colectivo de aficionados Sadar Bizirik ha reclamado que la Policía Nacional deje de prestar servicio en El Sadar durante los partidos de Liga, tras las cargas producidas al finalizar el choque ante el Real Madrid, que, según sus portavoces, dejaron alrededor de una treintena de heridos.
En una comparecencia pública celebrada en la Plaza del Castillo de Pamplona, Iraria Lizarraga y Miguel Azcona leyeron un comunicado en castellano y euskera en el que sostienen que lo sucedido “no fue un hecho aislado” y denuncian una actuación que califican de desproporcionada en un espacio reducido y con gran afluencia de público.
El colectivo asegura que el lanzamiento de una pequeña botella de plástico sin incidencia en el desarrollo del partido no justifica, a su juicio, una intervención de esa magnitud. Asimismo, atribuyen a la actuación policial y a miembros de la seguridad privada un balance de 30 heridos, algunos con golpes en la cabeza, y describen escenas de pánico entre aficionados, incluyendo personas con movilidad reducida.
Sadar Bizirik también ha criticado las declaraciones institucionales que calificaron la intervención como “adecuada y proporcionada” y ha propuesto que, en futuros encuentros, se impida el acceso al estadio de los agentes que —según el colectivo— participaron en las cargas.