1 CELTA FORTUNA: Coke Carrillo, Jaime Vázqiez, Pablo Meixús, Anxo, Gavián (Ndiaye, min.83), Dela, Capde, Oliveras (Khayat, min.68), Hugo González (Óscar Marcos, min.42), Álvaro Marín (Jorge Pérez, min.83) y Bernard Somuah (Ángel Arcos, min.68).
1 MÉRIDA: Adrián, Beneit (Pipe, min.63), Pareja, Javi Lancho, Manu Rivas, Gio Almeida, Martín Solar, Sofiane, Areso (Rui Gomes, min.74), Hallson (Benny, min.84) y Chiqui (Carlos Doncel, min.84).
GOLES: 1-0, min.36: Hugo González, de penalti; 1-1, min.67: Areso.
ÁRBITRO: Manuel Pozueta (Cantabria). Amonestó por los locales a Gavián, Somuah, Oliveras y Jorge Pérez y por los visitantes a Hallsson, Martín Soler y Chiqui. Expulsó por doble cartulina amarilla al céltico Capde (min.60).
El Celta Fortuna buscaba ante el Mérida, que llegaba a Barreiro con la intención de colarse en los puestos de play off, encadenar su tercer triunfo consecutivo y ampliar a siete su racha de jornadas seguidas sin conocer la derrota pero tuvo que conformarse con un empate en un encuentro marcado decisivamente por la actuación arbitral.
Y gracias. Porque el conjunto de Fredi Álvarez, que se había adelantado en el marcador al transformar Hugo un penalti, tuvo que disputar más de treinta minutos con un jugador menos al ser expulsado Capde por doble amarilla y vio cómo los extremeños desperdiciaban hasta dos penas máximas para haberse llevado el triunfo. Mejor dicho, el primero se lo detuvo Coke a Martín Soler y en el segundo Chiqui consiguió engañar al portero céltico pero ajustó en exceso su lanzamiento y disparó fuera. Y además, el árbitro anuló a Alvaro Marín el gol que hubiese supuesto el 2-0.
El Mérida intentó desde el inicio aprovechar las reducidas dimensiones de Barreiro para convertir cualquier saque de banda o acción a balón parado en una oportunidad para poner la pelota en el área céltica y explotar su potencia y corpulencia en el juego aéreo. Además, apostaban por una incómoda presión arriba que el Celta Fortuna sorteaba buscando en largo la velocidad de Hugo y Somuah y la corpulencia de Álvaro Marín.
Poco antes del cuarto de hora, en una de esas pelotas en profundidad fue Dela el que consiguió llegar antes que el defensa y tocar lo justo para dejar a Marín mano a mano con Adrián. Pero el portero del Mérida achicó bien el espacio para repeler el remate del delantero céltico.
La reacción visitante llegó un par de minutos después en el enésimo barullo en el área local en el que Manu Rivas acabó encontrando un buen disparo al que respondió aún mejor Coke Carrillo.
Un portero céltico que volvió a ser decisivo mediada esta primera parte con otra gran intervención a un remate de Chiqui en el segundo palo tras un saque de esquina.
El Celta Fortuna cogía aire con una buena acción de Gavián, que puso un centro con el exterior de su pierna derecha que Álvaro Marín no pudo rematar al caer derribado por un agarrón de Beneit. Después de la inútil revisión solicitada por el técnico del Mérida, Hugo González transformó la pena máxima pero tras una nueva visita al vídeo arbitraje, el árbitro, el cántabro Manuel Pozueta, ordenó repetir el lanzamiento. Afortunadamente para los intereses vigueses, Hugo volvió a enviar la pelota al fondo de la portería de Adrián para firmar el 1-0.
Y a punto estuvo de incrementar su renta en otra veloz acción culminada con un disparo raso de Hugo, instantes antes de tener que retirarse lesionado, pero Adrián lo evitó con una espectacular estirada.
Cuando el filial parecía que iba a llegar en ventaja al descanso, el árbitro, para sorpresa de todos, señaló penalti en una acción que ni los visitantes habían reclamado por un supuesto agarrón de Anxo en un saque de esquina. Sin embargo, Coke volvió a aparecer para adivinar las intenciones de Martín Soler y detener su lanzamiento.
El encuentro se reanudó con un Mérida espoleado y que, además, encontraba otro penalti por mano de Oliveras estando en la barrera en un lanzamiento directo de Chiqui. El propio Chiqui asumió la responsabilidad del lanzamiento. Pero las buenas intervenciones de Carrillo provocaron que optase por ajustar al máximo, disparando fuera.
El partido empezó a complicársele seriamente el Celta Fortuna a poco más de treinta minutos del final al ver Capde su segunda tarjeta amarilla, quedando los vigueses con un jugador menos con muchísimo tiempo todavía por delante.
Cierto es que el sufrimiento pudo haber sido menos si el árbitro no hubiera decidido anular un gol de Álvaro Marín en un remate de cabeza a un centro de Gavián por un mínimo contacto previo al remate.
Porque, además, en la siguiente acción llegó el empate del Mérida, no exento de una buena dosis de fortuna. Porque Sofiane se benefició de una serie de rechaces para acabar quedándose un balón que cedió para que Areso firmase el 1-1.
Tras el empate y con un jugador menos, al filial no le quedó más remedio que apretar aún más los dientes y resistir como pudo el intento de asedio de un Mérida que, pese a todo, sólo inquietó con balones colgados, con más sensación que peligro real.
Lo logró y salvó un punto que incluso pudieron ser tres en el último suspiro porque el Celta Fortuna acabó el partido con un intento de lanzamiento directo en una falta lateral de Dela que Adrián despejó a córner como pudo.