Ya no hay arengas que sirvan. No hay charlas motivacionales que borren la decepción de llevar siete partidos sin conocer la victoria ni palabras que aseguren que la situación se va a revertir pronto. La afición de la UD Las Palmas quiere resultados y que se hable sobre el césped del Reino de León. Ante la Cultural Leonesa (mañana, 17.30 horas, LaLiga TV) le toca hablar al escudo para revertir una situación que cada vez parece más insoportable.
A la UD le toca dar un golpe sobre la mesa y espantar a los fantasmas, esos que aparecieron a mediados de enero y que se han resistido a marcharse. Sin el artista Pejiño ni Cristian Gutiérrez como descartes y sin Ale García ni Jeremía Recoba por lesión, los amarillos se ponen el traje de superhéroes para salir al terreno de juego en busca de los tres puntos.
Lo hará con un Jesé Rodríguez enrachado, que la pasada jornada se autoimprimió la etiqueta de pichichi, la misma que comparte con el ausente Ale García. Genio y figura, ha sido uno de los responsables de apelar a la unión del grupo, siendo el último ejemplo el gol que anotó ante el Castellón, en el que reunió a todo el equipo y staff para fundirse en un abrazo. Como escolta tendrá al japonés Taisei Miyashiro, que apunta a su tercera titularidad desde su llegada a la UD Las Palmas en la ventana invernal.
Fiel a unos ideales
Todas las opciones señalan que Luis García, a excepción de alguna baja de última hora, no hará cambios en la defensa y se apoyará en su retaguardia confiable. Loiodice y Amatucci ocuparán la sala de máquinas con Manu Fuster al costado y la duda de Viti o la apuesta por alguna sorpresa en su posición. Pero si hay algo claro, es que el técnico ovetense quiere morir de pie, con sus ideales y repitiendo, en su mayoría, el once que casi le funciona ante el Castellón.
Una alineación inicial en la que Jonathan Viera volverá a empezar el pulso desde el banquillo para luego actuar como revulsivo, al igual que Iker Bravo, Pedrola, Sandro Ramírez —que vuelve a figurar en la lista— o Kirian Rodríguez, que esperan con paciencia que llegue su turno para saltar.
En frente, un rival en crisis pero ilusionado con la incorporación de un viejo conocido en la UD, Rubén de la Barrera. El técnico, que sonó para dirigir a los amarillos este verano, se hizo esta semana con los mandos de una Cultural Leonesa que lleva diez jornadas sin conocer la victoria, tres más que el conjunto de Luis García.
Victoria al cambiar de técnico
En la ‘Cultu’ se agarran a la esperanza de que cuando hay cambio de entrenador, hay una victoria. Conscientes, eso sí, de que la UD llega dolida y con ganas de revertir la situación antes de que sea demasiado tarde. De la Barrera, por su parte, ha sido tajante con lo que quiere: «Tenemos que ser un equipo que ataca con once y defiende con once», y advierte de que este equipo no va a tener similitudes con su último equipo en León: «Van a haber cambios radicales».
Pero lejos de lo que haga De la Barrera hoy, está lo que haga la UD de Luis García. Silencio señores, hoy le toca hablar al escudo.